
viernes, 24 de octubre de 2008
Sin ortografia 1

domingo, 12 de octubre de 2008
Sin preconceptos
Uno de esos que te parece haberlo visto todas las mañanas
Y no tuve sino que acercarme un par de pasos y lo reconocí
Sí, era lo que sospechaba
Era el mismo rostro que veo en los espejos
Sólo que esta vez no había espejos ni reflejos
Y aquel personaje no copiaba cada movimiento que yo hacía.
Un día como cualquier otro me encontré a mi mismo
Esta vez no era solamente el reflejo de mi propia imagen
Esta vez mi imagen no era mi reflejo
Esta vez me vi actuando sin acostumbrados preconceptos.
Un día como cualquier otro sin buscarme me encontré
Extrañamente me sorprendió verme sin imitarme
Y me vi amando por el placer de amar
Viviendo por el sólo placer de vivir...
domingo, 7 de septiembre de 2008
Sobre la costumbre y la ansiedad
Otra reflexión más de cosas que probablemente sabemos pero que seguramente olvidamos recordar...
El ser humano es un animal de costumbre, eso lo hemos escuchado muchas veces y no creo que nadie sensato lo ponga en duda. Ahora que uno se lo crea en profundidad es otra cosa. Cuando uno planea un cambio radical en su vida como irse a vivir a otra ciudad o cambiar de trabajo, especialmente cuando ambas cosas son “para mejorar” y altamente anheladas, uno tiene la sensación de que cuando haga el cambio va vivir con una sensación de triunfo permanente o una emoción estable. No es que uno de verdad crea que va a ser siempre feliz en la nueva condición uno sabe que momentos difíciles también vendrán y así como ganará cosas perderá en otras, es que cuando uno se visualiza en esa nueva condición uno se imagina sintiendo esa emoción o sensación de triunfo. Pero claro que todo eso hace parte de la ansiedad que se tiene cuando se desea algo, el deseo a fin de cuentas es la ansiedad que se siente por alcanzar un objetivo (deseo = ansiedad).
Ahora bien, el papel de la ansiedad es crucial y es el motor que hace nuestra maquinaria trabaje en dirección a los objetivos. Entre más ansiedad se sienta más duro se trabaja, más concentración se logra y más esfuerzo se hace, obviamente demasiada ansiedad por mucho tiempo es mala en la misma medida en que forzar un motor de combustión a altas revoluciones puede acabar por dañarlo, pero es ciertamente útil en momentos cruciales en una carrera cuesta arriba. La ansiedad es a nuestra vida como la aceleración lo es a un automóvil, sin ansiedad no hay movimiento porque en un mundo donde la fricción cero no existe, moverse por inercia no es posible (ansiedad -> aceleración).
Pero más importante aún es comprender que nuestras vidas como todo el mundo físico tiene que estar en moviendo para poder existir, quedase quieto significa la muerte, ninguna partícula de materia puede existir en el cero absoluto porque hacerlo significa dejar de existir. Del mismo modo ninguna forma de vida puede detenerse y en especial nuestra vida, que no es más que la vida de nuestra mente, no puede detenerse, si lo hace en ese momento deja de existir. Dejar de existir significa morir pero no significa que sea bueno o sea malo, sin embargo en un universo donde seguramente se estará eternamente muerto creo que es apenas comprensible preferir la vida sobre la muerte. Si se va a estar eternamente muerto, cual es el afán de morir? Si hemos estado y estaremos quietos por la eternidad sería mejor movernos tan rápido y diverso como nos sea posible sin que esto nos implique dejar de existir demasiado pronto.
Entonces de forma general la ansiedad siempre está presente de una u otra manera en nuestras vidas, en muchos casos el camino es tan llano que casi ni nos damos cuenta que el deseo esta presente, incluso en los cortos tramos cuesta abajo sentimos que desear es innecesario. Cuando los deseos se reducen aparece la paz, y cuando la paz aparece tenemos la sensación de no querer en ningún otro lugar (reducción de los deseos -> paz). Tener la sensación de no querer estar en ningún otro lugar es sentir placer (paz -> placer). Los objetivos son como montañas que escalamos, para llegar a la cima necesitamos de mucha aceleración, en algunos casos el exceso de ansiedad puede ser perjudicial y dañar nuestras máquinas, pero cuando llegamos a la cima obtenemos la recompensa de los instantes de celebración y la paz que da el deseo desaparecido.
Uno podría desde el principio optar por una vida libre de deseos y aspiraciones como se propone en algunas filosofías orientales, evitando así el desgaste de la ansiedad y logrado directamente la paz que se obtiene al no tener objetivos. Pero sospecho que esta vía es equivalente a comprar un automóvil y no usarlo por miedo a desgastarlo y convencernos que ya hemos llegado allí donde hemos querido llegar. Pues creo que esto sería válido si para empezar no se hubiese comprado el automóvil, pero pienso al nacer hemos comprado el automóvil de nuestro cuerpo y mente, y es uno que no se puede apagar porque al hacerlo desaparece, así que sólo por el hecho de existir este automóvil se desgasta y se mueve, y lo más probable es que si no le damos rumbo derivaría como un bote en el mar y podría terminar en poco tiempo despedazado contra el acantilado más cercano.
Lo bonito de todo este asunto es que aplica no importa la condición, momento o lugar de la vida, no importa cuales sean los objetivos o los sueños (objetivos = sueños) lo importante es tenerlos, desearlos y disfrutar de la paz que se logra al alcanzarlos, no importa que esa paz no sea duradera, cuando el placer crece significa que el movimiento se reduce y de hecho los momentos de máximo placer son equivalentes a dejar de existir por un instante, pero no hay afán para eternizar aquello cierto? Pienso que lo valioso de nuestras vidas es el recorrer de esos ciclos de deseo y paz, hasta que al final de nuestros días cuando los deseos finalmente se extingan con nuestra vida obtengamos “el máximo placer” de la paz eterna.
Somos un animal de costumbre, por más extraño e inverosímil que sea la condición donde se encuentre un ser humano, sea en el fondo del mar, en medio de la ciudad más poblada o en una de las lunas de Júpiter, mientras se satisfagan las necesidades biológicas básicas la rutina aparecerá, y entre menos cambios se presenten más acostumbrado se estará y más paz se alcanzará (costumbre ->paz), pero mucha paz significa comenzar a desaparecer y dejar de vivir. Como es de esperarse el secreto seguramente está en el equilibrio de desear lo suficiente para mantener y sentirse vivo, pero no lo demasiado como para desgastarse y extinguirse antes de tiempo.
domingo, 20 de julio de 2008
COMPADRES DE VIAJE.
QUE PENA PERO LOS AFANES DE ESTOS DIAS NOS ARROJAN HACIA LOS ABISMOS DE NO ACORDARNOS NISIQUIERA DE LOS CUMPLEAÑOS DE LOS COMPADRES PERO ESTE NO ES ESE DIA DONDE LOS HOMBRES SE OLVIDAN DE LOS AMIGOS Y DEJAN DE LUCHAR ( SEÑOR DE LOS ANILLOS) JEJEJEJE BUENO AHORA SI, ESTA ES LA FECHA EN LA QUE LOS HOMBRES DIGNOS COMO USTEDES REMEMORAN EL GRAN ACONTECIMIENTO DE SU NACIMIENTO, LA LLEGADA A ESTE MUNDO, LOS FELICITO Y ESTOY LLENO DE UNA GRAN ALEGRIA POR PODER CONTAR CON UNOS VALES FIRMES COMO USTEDES LOS QUIERO JOSE Y JESU LOS DOS JOTAS DEL MISMO MES CON EL MISMO CORAZON, ENTREGA Y TOTAL CONVENCIMIENTO DE LO QUE ES LA AMISTAD………………..JOSE EN LA DISTANCIA TE ABRAZO Y TE SALUDO JESU A TI TE DESEO QUE ENCUENTRES LO QUE BUSCAS EL EQUILIBRIO. AMIGOS LOS ESTIMO Y LO REITERO ESPERO QUE NUESTRA AMISTAD PERVIVA.
RUBEN LIGARDO VEGA
Salud por la vida!
Un abrazo y que lleguen pronto las tardes prometidas frente al caribe, con la satisfacción de que le fuimos leales a nuestros sueños.
Alfonso Carlos Rosales Peluffo
20/07/08
Los Diez Toros del Zen
Recorro interminablemente los pastos de este mundo en busca del toro. Atravieso innumerables ríos, perdido en impenetrables perfiles de distantes montañas. Fallece mi fortaleza y se agota mi vitalidad, no encuentro el toro. En la noche sólo oigo el chirriar de las cigarras a través del bosque.
Comentario: El toro nunca se ha perdido. ¿ Qué necesidad hay de buscar? Sólo a causa de la separación de mi verdadera naturaleza, fracaso en encontrarlo. En la turbación de mis sentidos pierdo incluso mi camino. Lejos de mi hogar, veo muchas encrucijadas, pero desconozco el verdadero sendero que me lleve a mi casa. Me enzarzo entre la concupiscencia y el temor, la bondad y la maldad.
!Junto a la rivera bajo unos árboles, descubro huellas! Incluso sobre el fragante pasto veo sus pisadas. Están en lo profundo de las montañas remotas. Este rastro no puede ocultarse a ninguna nariz que apunte al cielo.
Comentario: Comprensión de la enseñanza, veo las huellas del toro. Ahora aprendo que, así como de un metal se forjan muchos utensilios, de mi mismo surgen miríadas de paisajes. A menos que yo discrimine, ¿como diferenciaré lo cierto de lo falso? Aún no he atravesado la puerta, pero he intuido el camino.
Oigo la canción del ruiseñor. El sol es cálido, la brisa suave, los sauces verdean a lo largo de la ribera, Aquí ninguno toro puede ocultarse! ¿ Qué artista podría dibujar tan soberbia cabeza, cornamenta tan majestuosa?
Comentario: Al oír la voz, podemos sentir su fuente. Tan pronto como emergen los seis sentidos, atravesamos la puerta. Dondequiera que uno entre, uno ve la cabeza del toro! Esta unidad es como la sal en el agua, como el color en los tintes. Lo más sutil no esta separado de mi mismidad.
Lo apreso con feroz lucha. Su gran poder y voluntad son inagotables. Desde la colina embiste a la inalcanzable nube lejana, O permanece en un barranco impenetrable.
Comentario: ! Permaneció mucho tiempo en el bosque, pero hoy lo he apresado! La bravura de la lucha interrumpe su camino. El toro ya esta lejos de su anhelado pasto verde. Su mente todavía es terca y sin freno. Mi deseo de someterle me obliga a alzar el látigo.
Preciso el látigo y la soga, De lo contrario, se escaparía por caminos polvorientos. Si está bien domesticado, llega a ser dócil con naturalidad. Entonces, sin herraduras, obedecerá a su dueño. Comentario: Cuando aflora un pensamiento, otro le sucede. Cuando el primer pensamiento brota desde la iluminación, cuantos le siguen son verdaderos. A través de la ilusión, se convierte todo en falsedad. La ilusión no esta producida por la objetividad; es el resultado de la subjetividad. Amárralo fuerte por el anillo de la nariz y no dudes ni un instante.
Monto el toro, lentamente regreso a casa. El son de mi flauta endulza la tarde. Marco con palmas la armonía que me acompaña, y dirijo el ritmo eterno. Quien oiga esta melodía se unirá a mí.
Comentario: La lucha ha terminado, se han equilibrado pérdida y ganancia. Canto la canción del leñador de la aldea, y entono melodías infantiles. A horcajadas sobre el toro, contemplo las nubes en el cielo. Recorro mi camino, sin importarme quien desde atrás me llame.
A horcajadas sobre el toro, llego a mi hogar. Estoy sereno. El toro también puede reposar. Empieza a amanecer. En el plácido descanso, bajo el techo de mi morada, abandono el látigo y la soga.
Comentario: Todo sigue una ley, no dos. Unicamente nosotros hacemos del toro una realidad temporal. Es como la relación entre el conejo y la trampa, los peces y la red. Es como el oro y la merma, o la luna que aparece tras la nube. Una sucesión viajes fugaces y arduos a través de un tiempo interminable.
Látigo, soga, mismidad, y toro, todo llega a "no-ser". Este cielo tiene tal amplitud que ningún término puede abarcarlo. ¿ Como puede existir un copo de nieve en un fuego ardiente? Aquí hay huellas de patriarcas.
Comentario: La mediocridad ha desaparecido. Mente libre de limitación. No busco ningún estado de iluminación. Tampoco hago nada, permanezco donde no existe ninguna iluminación. Desde que deambulo sin condición alguna, las miradas no me pueden ver. Aunque mil pájaros alfombraran con flores mi camino, la alabanza no tendría sentido alguno.
Demasiados pasos se han dado para regresar a la raíz y la fuente. !Mejor hubiera sido sordo y ciego desde el inicio! Morar en la propia intimidad, indiferente a lo de fuera. Las aguas del río fluyen plácidas y las flores son rojas.
Comentario: La verdad es clara desde el inicio. Equilibrado por el silencio, observo la producción y desintegración de formas. Quien no esta vinculado a las "formas", no precisa ser "re-formado". El agua es esmeralda, la montaña es añil, y observo la generación y la descomposición.
Descalzo y con el pecho al descubierto, me mezclo con la muchedumbre. Mis ropas son andrajosas y polvorientas, y siempre mantengo la placidez. No uso magia alguna para prolongar mi vida; Ahora, ante mí, los árboles muertos aparecen vivos.
Comentario: Adentro, tras mi puerta, mil sabios no me reconocen. La belleza de mi jardín es invisible. ¿Por qué deber uno busca las huellas de los patriarcas? Voy al mercado con mi odre de vino y regreso a casa con mi báculo. Visito la bodega y el mercado, sobre quienes poso mi mirada, se convierten en iluminados.
lunes, 2 de junio de 2008
“Cuando despertó el dinosaurio aún estaba ahí.”
“Cuando despertó el dinosaurio aún estaba ahí.” Es la brevedad hecha cuento, en la pluma de Augusto Monterroso, un hondureño de cuya historia se apropia León Valencia en la columna publicada el 30/05/08 en EL TIEMPO, haciendo referencia a la permanencia de las condiciones de guerra y crisis institucional en que se maneja la Colombia que tanto duele. “Uribe y las FARC ahí”. Pese a todo barullo por uribeños ligados al paramilitarismo, y Farquistas vencidos, el efecto teflón de uno y otro se mantiene; el uno como representante inobjetable de un establecimiento definido por su sangriento camino al poder y los otros resultado de un desafortunado proceso social indiferentes totales frente al pueblo (que los vió crecer) y complementos ambos en el ciclo vicioso de muerte y pobreza que determinan nuestra patria.Pero entre tanto concepto publicado en medios de comunicación, tanta idea soltada al viento en esquinas y cocinas sobre guerrillas, políticas y politiqueros, quedamos los millones de colombianos de siempre, los pobres, enredados en apasionamientos tontos que no nos permiten ver que es posible disfrutar de un mejor país. Así que propongo que mejor dejemos en reposo el tema y plantemos salidas amables, inicios de caminos a recorrer que posiblemente nos darán la libertad o fortalecerán las esperanzas de un mejor futuro. En este receso de críticas abogo entonces por los preceptos perdidos de los abuelos, confirmando una vez más que como todo en este mundo no hay novedad en las ideas que creemos recién nacidas de sucesos presentes.
Nos debemos un par de ideas de antes, nos debemos recordándolas en este presente sin ideas.
Nos debemos, tiempo para meditar sobre nuestra realidad, y entender que la vida no puede ser planteada a partir de ideas prefabricadas que otros nos imponen por medio de afanes obtusos que minimizan la importancia de cultivar el criterio individual y sumarlo al comunitario, como origen de la “lucha” digna que en el día a día nos permita construir patria.
Nos debemos, el creer que podemos ser lideres de un nuevo estado, capaces de ayudar al que esta perdido, con el objetivo claro y cierto que el bienestar de todos aquellos que nos rodean, nos garantizaran una existencia de esperanzas ciertas y verdadera libertad a todos.
Una vez más, como diría Luther King. Tengo una ilusión, que el destino de mi sueño sea el mismo destino de tus sueños. Pero ojala, que esos sueños, sea deliciosamente distintos.
Alfonso Carlos Rosales P.
BsA 2008
Como si estuviera en Cartagena
